viernes, 20 de febrero de 2009

Subvenciones

Ámono con er repertorio deste año. Os ponemo a la Vieja Trova pa que cantéis con esa música la guaracha de las subvenciones.



"Pregón de las subvenciones"

Er gobierno a los que más tienen
Les regala muchos millones
Pero ahora los mú cabrones
Se quieren quedá con tó

Los banqueros atrincaron
No se hicieron los remoloneS
Han montado su corralito
Y no arrían ni coscorrones.

Estribillo:
Subvenciones, ayuditas
Las pagamos, los papa frita
Turururu tútu turú
Tú tururu tú
Turururu tútu turú
Subvenciones!

No les falta pa sus colegios
Ni para manifestaciones
Pa la Iglesia las limosnitas
Y nosotro a chupá limones.

Los obispos siempre pidiendo
Quieren nuevas financiaciones
Por mí ya pueden ir cobrando
Ar que vea las procesiones.

Estribillo

Los políticos pobresitos
Cuentan con tus aportaciones
No le importa si no les llega
Mientras cobren sus comisiones.

Por un parkin se dan guantazos
Por un puente hasta revolcones
Si son caros o no hacen falta
Los vamo pagá por cojones

Estribillo

Franco regaló la base
De Rota para los gringos
Po que la deslocalicen
Al Valle de los Caídos

Obama aprovecha ahora
Y te llevas los aviones
De Guantánamo y de Rota
Y monta urbanizaciones.

Estribillo

Regalamos a General Motors
Terrenos y mucha guita
Y te disen cuando la cierran
Que Santa Rita

Las empresas piden ayudas
Sólo maman los llorones
Pero despues ERE que ERE
En la puta calle te ponen.

Estribillo

Por eso esta chirigota
Tiene las cosas mú claritas
Vamo a hacer suspensión de pagos
Y a tomarnos una copita.

Pero mira ya que estamo
Te pedimo por tor careto
Subvencionanos er buchito
Con el libreto

Estribillo:
Subvenciones, ayuditas
Las pagamos, los papa frita
Turururu tútu turú
Tú tururu tú
Turururu tútu turú
So ladrones!

En Cadi hay que morí

Chirigota callejera perpetrada en 2007 por algunos de Los Doceañistas. No se engañen, esta fue una de las mejores...

jueves, 19 de febrero de 2009

chirigotacallejera@gmail.com

chirigotacallejera@gmail.com es nuestro correo, por si quieres decirnos algo bonito ;-)

lunes, 16 de febrero de 2009

Crónica repellada de Pepe Monforte.

Yo creo que todos nos emocionamos un poquito cuando leimos este artículo de Pepe Monforte en la Voz de Cádiz.

LA VOZ DEL CARNAVAL
Crónicas repelladas de Pepe Monforte: Amoscuchá
El silencio espontáneo que se forma en torno a una chirigota callejera es uno de los momentos más mágicos del Carnaval

Las noches más mágicas del Carnaval se dan con las callejeras. Lo más habitual es que sea allá por las calles de La Viña, pero esta noche y gracias a la iniciativa de La Voz también se escucharán en otro lugar que sin duda alguna tiene duende, el barrio del Pópulo.
La verdad es que este Carnaval, intimo, fresco, desvergonzado, inteligente, tiene muy poco que ver con el que conocemos la mayoría. Es un Carnaval de pequeños grupos que se forman en torno a unos tíos disfrazaos que en una esquina elegida a pelú deciden cantar una copla. Nadie sabe porqué pero en cuanto los tíos se paran se ven rodeados de gente con ganas de escuchá. Suena el pito y aunque a 10 metros Tere la de la Tartana oferte sus hamburguesas con singular fuerza de altavoz, se hace el silencio. Y aunque los intérpretes tengan la voz más rancia que una paletilla de a euro el kilo, todo se escucha perfectamente y hasta ante la malaje más grande, aunque cantara el cuplé el ministro de Justicia, que es más fino que un dry martini, todo el mundo se ríe.
Muero con una callejera porque son el símbolo del Carnaval de Cádiz, el estilo trapajoso llevado hasta sus últimas consecuencias pero con ese toque de ingenio que solo es capaz de dar el salitre que se te pega todos los veranos de bañarte en la playa y que se queda ahí, escondío, por muchos emjabonaos que tú te dé.
Muchas veces da igual que el cuplé tenga gracia. Tú te ríes al final, porque llevas tres vasos de manzanilla encima, porque el caldo del puchero que te has tomao en una barra cualquiera tenía un puntito de hierbabuena o, simplemente, porque estás en agrabable compañía. A mi me da iguá, en definitiva.
Dicen que una manzanilla no sabe igual en una bodega, acabaíta de sacar de la bota, que en tu casa, por muy fresquita que esté. Pues con un cuplé pasa igual, cuando está en su jugo, en una bocacalle de la Viña, en las escaleras de Correos o en una de esas intrincadas calles del Pópulo, no es igual que escucharlo en un compandí o en la frialdad de un escenario.
Ayer aluciné con el reportaje de las callejeras de Vicente González cuando comprobé que ya había unos tíos que habían sido capaces de montar «los caricaturistas de Mahoma» con un estribillo donde nombraban al máximo profeta del Corán y al máximo profeta de Barbate, la mojama.
Las callejeras no se sabe muy bien que son: Si chirigota reducida, si cuarteto alargado, una comparsa en esencia, un coro sin bandurrias. Son eso, cinco tíos o cinco tías con ganas de cachondeo y con eso basta.
Los caricaturistas eran cinco. No les veo ni caja, ni bombo, tan sólo de uno cuelga una tabla pero que lo mismo puede ser para llevar el ritmo que para cortar el pan de los bocadillos, que es una ventaja que tiene la tabla sobre el bombo, que resulta muy incómodo para los bocatas.
¿Y cómo se viste uno de caricaturista danés? Porque claro Dinamarca, lo que se dice gracia chirigotera, pues no se le conoce. Creo que tienen muy buen chocolate, pero ya está. Lo que es gracia se ha visto que más bien que no. Hacen un chiste y fijaté la que se ha liado.
Pues el tipo lo aliñaron con una facilidad increíble. Cójase un pantalón, que lo mismo sirva para salir en la chirigota que para ir el domingo a tomar una cervecita al Paseo Marítimo y compleméntese con una camisita de a cuadrito. Para darle el toque fresquito, porque lo que es la Europa del Norte es tan fría como un congelador de Procosur, se pusieron una rebequitas más bien gorditas, pero sin mangas para que así parecieran más intelectuales, como si dibujaran pa la calle.
Y ya en lo que es cabeza vienen los golpes chirigoteros. Se pusieron unas pelucas rubias y uno de ellos, el más intelectual, se colocó una boina a lo Tulus Lotrec (me he tirao este pegote para que se note que estudié Historia del Arte).
El toque de Cádiz es la corbata que es una escenificación de que los caricaturistas, ante la reacción de los exaltados, tienen los huevos de corbata, expresión que, más o menos, quiere decir que estás cagadito hasta las trancas. Entonces ellos, en lo que es el cuello llevan colgados lo que son dos frutos de gallina hembra pegados a una elegante pajarita.
Yo creo que más que ver a esos cinco tíos con esa pinta, y los dos coloretes en los mofletes, ya te hace gracia y por muy mal que canten y por muy malas que sean las letras, que no es el caso, tú te ries.
Por eso esta noche no se queden en casa a ver el furbo, que es muy aburrido. Pónganse la pelliza, bajense al Pópulo y amoscuchá...se lo dice una madre italiana.

La Voz de Cádiz 1 de marzo de 2006.

http://www.lavozdigital.es/pg060301/actualidad/cadiz/200603/01/cronica.html

Este año sí que salimos.

Después de un año sabático que pasamos con un mono de Carnavá que no veas (Manolo sí que salió con un peazo de Romancero: "Los Primos de Rajoy"), este 2009 volvemos a salir parte de los que fuimos "Los Caricaturistas de Mahoma" y "En Cadi hay que morí".
"Los Doceañistas" vamos a ser Blanki, Manolo Cerpa, Andrés y Rosi (que se une a nosotros en plan fichaje galáctico, ya la pudimos ver mano a mano con Manolo en el romancero de Los Primos de Rajoy).
Esperamos que al ser de los primeros en salir con un tipo relativo al Doce, se fijen en nosotros los del Consorcio (no me refiero a los que fueron antes Mocedades sino a un chanchullo que tienen montado entre la Junta y el Ayuntamiento para poder trincá entre los dos)y nos den una subvención, total para todas las que están dando y van a dar a sus colegas, pelotas y adláteres que nos suelten algo a nosotros que vamos a ir pregonando el Doce por todas las esquinas de Cádiz. De todas formas ya verás como nos dan un caraho pa tos nosotros y el año que viene o el otro saca un coro Julio Pardo sobre el tema y se los llevan por ahí con todos los gastos pagados. Así es la vida.